LEIRE MEDINA CARRILLO.- La primera pregunta que nos tenemos que hacer es ¿por qué es tan barata la ropa hoy en día? Sabemos que antes, hace 30 o 40 años no era así. ¿Cuántas veces nos habrán contado nuestras abuelas la de parches que les tenían que poner a los pantalones de nuestros padres de lo mucho que jugaban y los rompían. Hoy en día los parches se cosen o pegan para decorar las prendas, no por querer tapar un agujero. Si llegase a casa con un pantalón roto, pero roto por error, no de los que ya hemos comprado así, la solución sería comprar otro sin duda.
Bueno, pues el precio tan bajo de las prendas, porque un pantalón por mucho que os cueste admitirlo no vale 9,99€, es debido a la deslocalización de las fábricas. Esto quiere decir que los procesos de producción de las prendas se hacen en países como Asia en fábricas donde la mano de obra es muy barata, hay además explotación de los trabajadores quienes intentan subsistir o mantener una familia por menos del euro al día que les pagan por exponerse a químicos para hacer nuestra bonita ropa, según datos de Xiroeco.
Pensad que si a comienzos de colección los pantalones, por poner una prenda, los encontramos a 29,95€ y en rebajas los mismos pantalones los hemos encontrado a 9,99€ o incluso a menos, es porque aun vendiéndolos así de baratos siguen sacando beneficio. Entonces, ¿cuanto les está costando fabricar un pantalón? Céntimos que luego ellos multiplican para sacar beneficio. Según datos de la alianza internacional Clean Clothes Campaign (CCC) el precio de 9,99€ no es compatible con condiciones de trabajo normales y un precio de venta atractivo esconde más sombras que luces.
A la conclusión a la que podemos llegar es que realmente no se puede fabricar un pantalón de 9,99€ sin tener a cientos de trabajadores en condiciones infrahumanas. Ojo, cerrar las fábricas tampoco es la solución porque muchos de esos hombres, mujeres y niños viven gracias a la miseria que cobran.
Además, otro inconveniente de la deslocalización es que todo el proceso químico de la producción textil se hace en un país que no es el nuestro, ante todo protejamos la patria. Una nueva investigación de Greenpeace encontró sustancias químicas peligrosas en aguas residuales provenientes de estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) de dos zonas industriales de China, así como en un río cercano tras un vertido. Estoy segura de que si todos los vertidos tóxicos que van a parar a los ríos de Asia acabasen en nuestros ríos ya se habría levantado algún colectivo apoyado por todos nosotros para luchar contra la matanza de la madre naturaleza de nuestro país, pero como están a cientos de kilómetros, parece que ese problema nos resbala, se escapa de nuestras fronteras y por lo tanto no nos sentimos culpables por ello. Lo cierto es que somos culpables de que todos los años numerosos ríos de Asia se tiñan del color que se va a llevar esa temporada porque es tan culpable quien lo provoca como quien lo consiente. Y pese a que nos resulte tan indiferente que los ríos de China se contaminen, cabe recordar que vivimos en el mismo planeta y esos tóxicos ya están llegando a nuestros mares contaminando nuestro ecosistema, peces, plantas, etc. y provocando ya, según datos de Greenpeace, bioacumulación, un mecanismo por el cual las sustancias químicas se acumulan en los organismos vivos y se propagan por la cadena alimentaria.
Una última pregunta: ¿Adivináis de qué color están teñidos los ríos más contaminados este año? O lo que es igual, ¿Cuál es el color de moda?
El naranja.
Deberíamos saber que para conseguir este vestido, los ríos terminan así.
Fuentes consultadas: xiroeco.
Increíble, ¿verdad?, ¿qué os ha parecido?, ¿conocíais este lado tan oculto de la moda y la industria textil? Dejadme vuestras opiniones en los comentarios, además de cualquier sugerencia para que mejore y crezca.



Un comentario en “El lado oscuro de la moda”