¡Vestimos petróleo!

LEIRE MEDINA CARRILLO.- La industria textil es la segunda más contaminante del mundo detrás de la petrolera. Con la llegada de la industrialización y posteriormente de la tecnología los procesos de producción de la ropa se han automatizado. Lo que fue un avance y un ahorro de tiempo y económico en su día, hoy en día apoyado por las modas ha fomentado un consumo masivo de ropa llamado fast fashion.

La fast fashion consiste en consumir mucha ropa de un precio muy bajo, low cost, pero de muy baja calidad. Es la baja calidad de las prendas la que provoca que en muy poco tiempo se tengan que reemplazar por unas nuevas por lo que se ha fomentado un pensamiento de comprar a bajo precio porque se sabe que durar lo que se dice durar mucho, no lo van a hacer.

Además, las tendencias o las modas también son muy cambiantes por lo que no se busca invertir en prendas que duren mucho, sino que duren lo que dure esa prenda en ser tendencia. Se busca seguir las modas y no invertir en calidad. Otro pensamiento es el de que “para lo poco que va a estar en tendencia para qué voy a gastarme mucho”.

Estos pensamientos son del todo lógicos. Sabemos que las modas así como vienen, se van, así que, ¿para qué comprar las prendas a un precio alto si en cuanto pasen de moda voy a querer lo siguiente que esté entonces de moda?

Además, el bolsillo de los jóvenes es en general bastante limitado por lo que la moda low cost está muy ligada a este público, que ha degenerado también en la fast fashion en consecuencia de las redes sociales, los estándares de moda y las tendencias.

A todos nos gusta conseguir prendas en las rebajas tiradas de precio o conseguir 7 prendas por el precio de una de nueva colección, pero algo que no vemos es que para que los precios de las prendas sean así de bajos se está abaratando en la calidad de las prendas, que se consiguen en países como China o India. Esta baja calidad de las prendas equivale a que se utilice un material muy barato en el mundo, el poliéster que deriva del plástico y a su vez del petróleo.

Estas son imágenes de unas prendas vistosas de una tienda común para todos, ZARA. Que se la mencione con frecuencia no quita que otras tiendas no estén haciéndolo también mal, o que haya otras prendas de esta tienda que respeten en medio ambiente. La ropa de poliéster existe desde hace tiempo pero deberíamos saber que para fabricarla hacen falta 70 millones de barriles de petróleo. El vestido es bonito, no vamos a negarlo y además del color de moda, naranja, pero, ¿merece la pena cargarnos el planeta por un vestido mono?

Cada año se venden 80.000 millones de prendas en el mundo, prendas que se compran por impulso, no por necesidad y esto deriva a otro dato y es que al año se desechan por persona unos siete kilos de ropa, somos 7,53 miles de millones en la Terra, lo que supondría algo más de 52.000 millones de kilos en todo el mundo. Todos sabemos que la compra por impulso provoca que muchas de las prendas que hemos comprado no nos las vayamos a poner nunca. Realmente ha sido una decisión que no hemos valorado pero que al haber visto tan barata la prenda o tan bien colocada en el maniquí, entre muchos otros factores, la hemos agarrado y comprado sin pensar.

¿Por qué creéis que hoy en día hay tantas webs para vender ropa de segunda mano? Empresas como Wallapop, Vinted o Milanuncios se crearon debido al consumismo masivo que tiene la sociedad. Son Apps para vender ropa usada o que no hayas estrenado nunca y sacarte un dinero por ellas. ¿Pero para qué? Pues, cómo no, para comprar más ropa. Ropa que esté de moda en ese instante. Ropa que en cuanto las tendencias cambien se volverá a poner en alguna de estas webs de compra venta o se desechará.

Son toneladas de ropa que tienen caducidad pero que según Greenpeace al tirarse debería tratarse con cuidado debido a todas las sustancias tóxicas que desprenden y que van a parar al agua que nosotros bebemos, o que al quemarla, esos tóxicos terminan en el aire que respiramos. ¿Qué bonito sigue siendo el vestido naranja ahora mismo, verdad?

Datos sacados de XL Semanal.com

Con todo esto no haré la petición de que no se consuma ropa de estas tiendas, porque estaría siendo muy hipócrita ya que yo misma consumo, pero pediría que pensásemos un poco con la cabeza qué vamos a comprar y si realmente necesitamos esa quinta camisa blanca porque esta tiene unos botones en los puños que no tienen ninguna de las otras que tengo en casa. Consumamos con moderación y sabiendo las consecuencias que provocamos al planeta que hacemos llamar hogar.

Fuentes consultadas: magnet, XLsemanal.

¿Y vosotros estáis a favor o en contra del polyester?, ¿os atreveríais a ir a vuestro armario a mirar cuánta ropa tenéis?, ¿y cuánta realmente utilizáis? Dejádmelo en los comentarios que me encanta leeros.

2 comentarios en “¡Vestimos petróleo!

Deja un comentario